¿Qué es la realidad virtual?

Podemos definir el concepto de realidad virtual como la representación de imágenes y escenas de objetos producida por un sistema informático, el cual consigue dar sensación y apariencia de existencia real.

También podría explicarse como el acto de introducirse de una forma sensorial en un mundo o sistema virtual, pudiendo estar basado en un entorno que realmente existe o uno fabricado virtualmente, el cual podremos percibir gracias a complementos como pueden ser las gafas de realidad virtual, cascos, guantes, etc. Con todos estos elementos se pretende crear una simulación de la que formar parte como si realmente estuvieras en ella y ser partícipe y protagonista de lo que se haya generado, ya sea un juego o en una recreación de una situación real médica, entre otros.

Lo cierto de esta tecnología es que, aunque no nos demos cuenta está y va a suponer uno de los grandes cambios de nuestra época. Aún no está del todo extendida debido a falta de desarrollo en muchos campos y por escasez de medios para llevarlo a cabo, pero cada vez son más campos en los que se está desarrollando esta tecnología, como puede ser la medicina, la ingeniería y en ámbitos ociosos podemos verla y disfrutarla en el cine, en determinados videojuegos, etc.

Principales particularidades de la realidad virtual

Hardware necesario:

Pocos dispositivos de realidad virtual pueden funcionar de forma autónoma, salvo estas pocas excepciones, se requiere otro dispositivo conectado a gafas de realidad virtual para usarlos. En el mercado encontraremos gafas de realidad virtual que se pueden conectar a diferentes hardware.

En primer lugar, encontraremos que las gafas de realidad virtual pueden funcionar conectándolas a un teléfono inteligente, no solo usando el teléfono como CPU, sino también usando su pantalla, porque la lente bifocal de las gafas producirá un efecto estereoscópico. Entre ellos se encuentran Samsung Gear VR o Google Cardboard.

Por otro lado, tenemos unas gafas VR que se pueden conectar a un ordenador. Utilizan todo el potencial del PC o Mac conectado. Aquí encontraremos el dispositivo VR con las mejores prestaciones del mercado: Oculus Rift, HTC VIVE o StarVR.

Por último, existen unas gafas VR diseñadas para propósitos más interesantes y optimizadas para videojuegos, en este caso las gafas se conectan a la consola y utilizan su CPU para su funcionamiento, en el caso de PlayStation VR o Nintendo NX.

Resolución:   

Un aspecto muy interesante de cualquier pantalla o display es la resolución de la imagen especialmente en las gafas de realidad virtual, porque son dispositivos donde los componentes visuales lo son casi todo.

Las gafas de realidad virtual son más importantes que otros dispositivos porque la pantalla está muy cerca de nuestros ojos y el dispositivo necesita crear una sensación de realidad que con la mala calidad de imagen es imposible.

La resolución se mide normalmente en píxeles. Los píxeles son pequeños cuadrados de la pantalla. Normalmente lo podemos ver expresado como el producto del tamaño (alto x ancho). Cuantos más píxeles dispongamos mayor calidad de imagen obtendremos ya que así habrá más cuadraditos que pueden iluminarse con diferentes colores para poder expresar con más calidad cualquier imagen. Si utilizamos unas gafas VR, cuanto mayor sea la resolución que apliquemos, más nítida veremos y no vislumbraremos cuadraditos o los veremos muy muy pequeños, dependiendo de la resolución.

Tasa de refresco:

Este aspecto nos muestra la fluidez con la que las imágenes se muestran en pantalla. Normalmente es un elemento al que vamos a dar mucha importancia porque de ello depende en gran medida la experiencia del usuario, pero en cuanto a gafas de realidad virtual cobra aún más importancia ya que normalmente realizaremos movimientos y giros con la cabeza, pudiendo ser lentos o rápidos, y eso requiere de una alta tasa de refresco para que las imágenes fluyan correctamente y podamos disfrutar de la experiencia de una forma óptima.

Sensores:

Estos elementos serán los encargados de posicionarnos y permitirnos interactuar con la realidad virtual. Para ello, deberán ir integrados en las gafas o incrustados en otros elementos complementarios que utilicemos. Los elementos que se encargarán de registrar y transmitir los movimientos que realicemos con la cabeza serán los giroscopios, magnetómetros y acelerómetros. Para los más curiosos, os vamos a especificar de qué se encargan estos elementos.

El giroscopio es el encargado de medir, cambiar o mantener la orientación en el espacio de nuestras gafas de realidad virtual.

El magnetómetro mide las fuerzas magnéticas y cumple la función de una brújula para orientar en la realidad virtual donde nos encontramos.

El acelerómetro detecta y mide las fuerzas de aceleración. Frecuentemente, estos elementos van integrados en las gafas de realidad virtual.

Además, cabe la posibilidad de que tengamos sensores externos, que normalmente se encuentran en el perímetro de un área concreta, los cuales se encargar de medir los movimientos que realicemos dentro de esa área específica.

Ángulo de visión:

El ángulo de visión es una característica que va a influir en el grado de realidad virtual que consigamos. A mayor ángulo de visión que puedan cubrir las gafas mayor campo visual obtendremos. De esta forma cubriremos más campo de visión al realizar los movimientos con las gafas y no veremos los bordes de la pantalla. Si tenemos poco ángulo de visión lo que ocurrirá es que nuestra experiencia se verá mermada debido a que no cubriremos todo el campo visual y nos encontraremos con los bordes. 

Área de rastreo:

Es la superficie sobre la que vamos a poder realizar la realidad virtual, dentro de la cual nuestros movimientos serán captados por la tecnología de realidad virtual. Si salimos de esta área, dejaremos de estar registrados y no disfrutaremos la experiencia.

Instrumentos que intervienen en la realidad virtual

Tenemos que mencionar una serie de mecanismos o instrumentos técnicos que permiten que la realidad virtual exista.

En primer lugar, necesitamos una simulación de comportamiento los cuales no están predefinidos, sino que están en continuo desarrollo. Hay que decir que para definir los comportamientos influyen muchas variables. 

También tenemos los gráficos 3D, los cuales permiten que tengamos unos gráficos tridimensionales con los cuales conseguir una percepción muy parecida o similar a la real mediante nuestras gafas de realidad virtual. 

Una vez tenemos esto, incluyendo una serie de técnicas de estereoscopia conseguiremos la sensación de realismo y profundidad en la imagen que vemos a través de las gafas. Para esto no necesitamos ningún hardware, sino que simplemente es un efecto que logramos al tener dos imágenes paralelas, lo cual engaña a nuestra cabeza creando una sensación de profundidad. 

Otro aspecto muy importante para disfrutar de una buena experiencia es conseguir una inmersión total y para ello deberemos conseguir aislarnos totalmente del mundo real. Normalmente, la mayoría de los estímulos que recibimos del mundo real llegan a través del oído y de la vista, por lo tanto, serán estos sentidos los que tendremos que tener perfectamente controlados y aislados del mundo real. 

Por último, nos tiene que resultar fácil navegar en la realidad virtual. En este caso, ya no tendremos que manejar un avatar como en cualquier videojuego, sino que nos tendremos que fusionar con él por lo que necesitaremos de unos controles que hagan que la movilidad sea sencilla y sea intuitiva para poder desenvolvernos con facilidad dentro de la realidad virtual, de una forma lo más natural posible. Si no conseguimos esto, nuestra experiencia no será gratificante y no la disfrutaremos.

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